Joyas valencianas tenía una periodicidad anual, coincidiendo con la Feria de Julio de Valencia, y en Bivaldi se pueden consultar las publicaciones que salieron a la luz desde 1911 hasta 1930, aunque continuó editándose hasta finalizar la Guerra Civil española.

Estas publicaciones constaban de 180 páginas con amplias informaciones sobre los monumentos más emblemáticos que visitar en la ciudad de Valencia, agenda cultura y social, gastronomía y ocio. Las portadas reproducían a color óleos costumbristas realizados por artistas valencianos y en las imágenes participaron los mejores fotógrafos valencianos. La guía se convirtió en un documento de uso imprescindible para los valencianos y para los turistas que visitaban la ciudad.